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Si eres de las personas que prefieren leer en lugar de ver videos, aquí tienes el resumen de lo que hablé en el video.


Como emprendedores muchas veces estamos enamorados de nuestro producto, de nuestra empresa, del proceso de emprender, pero muchas veces no sabemos vender.

Hoy quiero compartir algo muy interesante e importante que estaba yo leyendo recientemente en el libro Traffic Secrets de Rusell Bronson. Lo que leí me recordaba una parte que yo viví y que creo que muchas veces muchos emprendedores vivimos, es lo que sucede cuando queremos vender o cuando no vendemos y después nos damos cuenta de que es importante.

Como emprendedores guerreros una de las cosas que hay que entender es que estamos hechos para resolver problemas, así es que, si vender es un problema para nosotros, qué tal si lo resolvemos.

El problema es que la escuela invertimos cuatro años para aprender habilidades que después no sabemos vender y eso es impresionante. Nos invitan a invertir un montón de tiempo, de dinero, de energía en aprender habilidades y sin embargo después no sabemos venderlas.

En la escuela te hacen pensar que, si tienes un buen producto, algo buenísimo, un proceso sensacional de producción, los clientes van a venir automáticamente y después no vienen.

En una ocasión escuché en una incubadora de negocios que el emprendedor es quien tiene que ser el mejor vendedor de la empresa y no es que siempre esté con los clientes, pero los mejores tratos, los más importantes y los más grandes los vas a hacer tú con tus habilidades para poder negociar.

Entender que vender es lo que mantiene nuestra empresa es fundamental. No puedes ser un emprendedor si no vas a vender.

Ahora, consideremos cuál es la actitud de un emprendedor guerrero y de ahí van a salir algunas soluciones importantes para poder ir y vender.


1) Vender es una cuestión de decisión.

Necesitas decidir vencer ese miedo a levantar el teléfono y empezar a hacer llamadas si es necesario o visitar clientes o conseguir esas citas. Al principio te pones nervioso, lo sé, mi primera venta fue un fracaso, duró menos de 10 segundos antes de que yo me sintiera un fracaso absoluto para vender, pero poco a poco fui agarrando le gustó.

Probé un entrenamiento aquí, probé otro entrenamiento acá y probaba una técnica aquí y otra técnica acá hasta que finalmente encontré un método que para mí fue el adecuado.


2) A un emprendedor guerrero los obstáculos lo hacen más fuerte.

Cada interacción con un cliente, cada oportunidad para estar en frente de una audiencia para vender es una oportunidad para aprender.

Tenemos que hacer que esos obstáculos, esos retos de no vender en ciertas ocasiones sean situaciones de aprendizaje y la única forma de hacerlo es que tomemos esa situación y la analicemos para ver qué podemos hacer para ser mejor la próxima ocasión.


3) Nos apasionamos por las cosas.

Te vas a apasionar por vender el día en que empieces a tener resultados.

Esto quiere decir que vas a tomar acción, que necesitas ver con la venta como un paso para poder servir a tus clientes y cumplir ese sueño que tienes como emprendedor guerrero.

Si no vendes lo que tienes y es una solución para tu cliente, es hasta cierto punto egoísta.



Esta reflexión me pareció muy interesante, sobre todo esta parte donde reconocemos que invertimos tiempo y energía en aprender habilidades que después no sabemos vender.

Es momento de que vayamos y aprendamos y nos volvamos los extraordinarios vendedores que necesitamos ser para hacer crecer nuestro negocio.

Somos emprendedores que hacen que las cosas pasen.

Deja un comentario diciéndome qué punto específico de la actitud de un emprendedor guerrero vas a adoptar hoy para mejorar tus ventas.