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4 comportamientos que nos detienen como empresarios

4 comportamientos que nos detienen como empresarios

De hecho, como empresarios, yo he detectado que hay 4 comportamientos que nos detienen para lograr las metas y sueños que tenemos.

1. El primero de ellos es que aceptamos pretextos y justificaciones. Utilizamos y aceptamos frases como: Lo que pasa es, déjame explicarte, es que, pero.

Creo que en este respecto hay dos tipos de personas: Los que tienen resultados y los que tienen justificaciones.

¿De quién te quieres rodear? Y ¿Cuál de esos dos tipos de personas quieres ser?

Cuando decides que quieres tener resultados empiezas a dejar de usar esas frases para justificar lo que no está en su lugar y empiezas a tomar responsabilidad.


2. El segundo comportamiento que más nos detiene, especialmente en Latino América es posponer. Pero ese te lo platico después.


3. El tercer comportamiento es tener poca puntualidad.
Uno de mis mentores una vez me dijo: “Lo que haces en pequeño lo haces en grande”.

Hay varias cuestiones de la puntualidad que son importantes.

  • La primera es que no es algo que te pasa, es un hábito.
  • Lo hacemos en varias áreas de nuestra vida.
  • Habla de ti mismo y te muestra lo congruente que eres o no.
  • No es cuestión sólo de respetar el tiempo de los demás, si no de lo que dice y aprendes de ti mismo.


4. El cuarto comportamiento es que no pensamos en los demás.

Somos una cultura que en la que pensamos mucho en nosotros mismos, en los beneficios que algo tiene para mí y no me fijo en cómo puede estar afectando aquello que hago a los demás.

Me refiero a actitudes como estacionarse en doble fila, tirar basura o dejar el carro del supermercado atravesado en el estacionamiento frente a otro carro.

¿Eres una persona que genera problemas o una persona que contribuye a que las cosas estén mejor?

Es importante que pensemos en las consecuencias que tiene para los demás lo que hacemos. No es lo mismo que estar tratando de agradar a los demás.

Estoy hablando de que cada acción que hagas tenga una consciencia social, entonces la gente que está a tu alrededor te va a apoyar porque jamás pisas sus intereses y les ayudas a avanzar con tus acciones ya que lo que haces crea beneficios para la sociedad.

Piensa en que cada decisión que tomas sea socialmente sustentable, que contribuya a que el mundo esté más ordenado.


Ahora vamos al número 2 que es posponer.

2. Te das cuenta de cómo posponer no solamente retrasa las cosas, cambia el orden, cambia los planes, los desbarata, cierra oportunidades.

Esa sensación de que lo más valioso que tenemos es el tiempo, es una sensación que necesitamos practicar. Se trata de tener resultados efectivos.

En las empresas con el tiempo solamente podemos hacer dos cosas, o ganamos dinero o perdemos dinero.

No pospongas. Actúa ya. Vuélvete una persona de acción. No aceptes excusas.

Te voy a dar un tip que yo implementé en mi vida y que me sirvió mucho para dejar de posponer. Me hice la promesa de que nunca iba a dejar que flojera me detuviera.

Si iba a dejar algo para después, y era por flojera, mejor en ese momento lo hacía. Eso hizo que empezara a dejar de posponer 90% de las cosas que posponía.

Te recomiendo que te prometas que no vas a dejar que la flojera estorbe en tus logros, en tus metas y en lo que tú quieres construir.

Si quieres avanzar más rápido, elimina estos 4 comportamientos de tu vida.

“Somos gente que hace que las cosas pasen”

- Agustín Bravo -

Mi peor pesadilla fue lo mejor que pudo pasar

Mi peor pesadilla fue lo mejor que pudo pasar

Nunca sabemos para qué pasan las cosas. Pero yo estoy convencido de que, si tienes la actitud adecuada, siempre las cosas pasan para llevarte a un siguiente nivel, a una mejor situación.

En el 2010 yo estaba saliendo de una deuda enorme, mi negocio no funcionaba y llegué a un momento en donde decidí dejar de hacerme caso. Seguía a mis mentores, leí mucho de Robert Kiyosaki, me enfoqué y empecé a salir de esa deuda.

Al final de ese año, llegó a mis manos un libro de Tim Ferris. Empecé a leerlo y me encantó, pero a la mitad del libro llegué a un ejercicio y me di cuenta de que estaba haciendo lo mismo que hacía siempre, me brincaba los ejercicios sin contestarlos pensando que después los haría.  Entonces regresé al principio del libro y me prometí no pasar una hoja más hasta haber terminado los ejercicios que se iban presentando.

El primer ejercicio que hice en ese libro cambió mi vida y además me enseñó una importante lección de negocios.

Había una pregunta que decía ¿Qué es lo que realmente quieres hacer?

Habiendo leído a Robert Kiyosaki y los temas de libertad financiera pensé, lo que quiero es no tener que ir a mi oficina y que mi negocio funcione, que no se vaya para abajo.

El ejercicio pedía evaluar los riesgos, y para mí el riesgo implicaba perder clientes, cerrar el negocio, liquidar empleados, era mi peor pesadilla. Después pedía evaluar qué tanta probabilidad había de que sucediera lo bueno y de que sucediera lo malo.

Decía que en la mayoría de los casos el posible daño es mucho menor y es reparable comparado con el enorme beneficio de hacerlo. Así es que me dispuse a hacerlo.


En aquel entonces, trabajábamos principalmente para dos empresas haciendo software y dejaron de pagarme. El 90% de nuestra operación dependía de esos dos clientes.

Los clientes anteriores los había ido dejando porque no me convenía tanto como atender a los clientes grandes. Llegó el momento en el que decidí tirar la toalla. Entones, escribí a los responsables de los proyectos de las empresas para acelerar el pago diciéndoles que no podía seguir financiando el trabajo, pero no sucedió lo que esperaba. No pagaron a tiempo.


Estando en una situación crítica a nivel económico y emocional, decidí enfocarme en hacer un proyecto bien estructurado con lo que en aquel momento era mi hobby y que ahora es mi empresa actual.

Teníamos un evento 3 meses adelante y nadie lo había promovido, así que puse todo lo demás en pausa y tracé un plan para trabajar en promover ese evento.


Cuando llegó la fecha de los cursos, fueron los cursos con más gente que habíamos tenido hasta ese momento. Repentinamente el negocio que era un hobby, se había convertido en un verdadero negocio.

Me acuerdo de que al terminar el curso estaba yo sentado en medio del salón con el dinero en mi mano y pensé ¿qué hubiera pasado si no me hubiera enfocado en esto?

El dinero que gané en esos cursos me permitió pagar la deuda que tenía por liquidar el negocio anterior, y para irme a certificar como entrenador en PNL. La experiencia fue increíble.


Pero, lo más impactante para mí sucedió dos semanas después, cuando encontré el cuaderno dónde escribí las respuestas de ese primer ejercicio dónde me pedía describir lo peor que podría pasar y describía tal cual lo que me había sucedido.

Fue un shock en mi cabeza darme cuenta de que 5 meses antes mi peor pesadilla estaba descrita de la forma en que ocurrió y ese día podía juzgarla como lo mejor que me podía haber pasado para el negocio.


Por eso tengo la firme creencia de que cuando tienes la actitud de decir “las cosas pasan porque me están entrenando para algo mayor”, si como empresario decides levantarte cada vez que te caigas porque sabes que eso te está preparando para jugar en ligas mayores, te aseguro que vas a tener más éxito que todas las personas que están a tu alrededor.


Por eso me gusta un par de cosas. La primera es que somos gente que hace que las cosas pasen, y la segunda, que la vida es genial no porque así venga si no porque así la hacemos.

La actitud es lo primero.

“La vida es genial pero no porque así venga si no porque así la hacemos”

- Agustín Bravo -

Cuando necesitas algo es demasiado tarde para prepararse

Cuando necesitas algo es demasiado tarde para prepararse

¿Vas a esperarte a que sea demasiado tarde?

Déjame decirte algo, a veces esperamos mucho.


Si hay algo que me gusta ver son los eventos grandes de deportes de alto rendimiento.

Estoy hablando de las olimpiadas, los campeonatos mundiales, las finales de futbol americano, y me gustan porque ahí veo gente realmente competitiva.


Como empresarios y emprendedores nos encanta el tema de la competitividad.

Muchas veces cuando un jugador está en la cancha y necesita tener una habilidad para tirar penaltis, para lanzar un balón con precisión o para anotar un gol de campo, realmente lo que necesita es una habilidad enorme.


Recientemente he estado utilizando el cubo rubiks como un ejemplo de lo que es armar nuestra vida. Cuando estoy explicando esa analogía, empiezo a mover el cubo y ni siquiera necesito verlo.

Déjame decirte algo, la única diferencia entre tu y yo en la habilidad para mover el cubo rubiks es que yo lo he hecho probablemente más de 500 veces.


Entonces la pregunta es:

¿Qué haces tú todos los días para llegar al siguiente nivel?, ¿Cómo te preparas?


Porque tu estrategia de hoy no te va a servir para ir más arriba. El entrenamiento, la preparación y las habilidades las necesitamos desde antes de que se presente la situación en la cual las necesitas.


Es por eso por lo que un deportista de alto rendimiento entrena tanto, se reta tanto y sale de su zona de confort todos los días para prepararse para estar al 150% en cada momento de cada partido. Y eso, aún así, no le garantiza que va a tener todo el éxito, pero pone las probabilidades a su favor.


Así que esa es mi pregunta para ti, ¿Qué estás haciendo hoy para prepararte para llegar al siguiente nivel en tu vida, en tu negocio, en tus relaciones, en tu familia y en tu salud?

¿Te vas a esperar a que sea demasiado tarde y el día que lo necesites digas “si hubiera sabido esto, podría haber evitado lo que me pasó”?


No te esperes, posponer no es de ganadores.

Hay que ser gente que hace que las cosas pasen.

“La vida es genial pero no porque así venga si no porque así la hacemos”

- Agustín Bravo -

No había cuartos en el hotel

No había cuartos en el hotel

¿De qué tamaño tiene que ser el obstáculo para detenerte?

El problema es que para la mayoría de la gente basta con que el obstáculo sea pequeño y nos detenemos.


Quiero contarte una historia que me sucedió porque probablemente te identifiques con esto.

Íbamos a hacer un evento en la Ciudad de México y reservé unos cuartos de hotel.

A mi esposa y a mí normalmente nos gusta dormir en una cama que no sea de las más pequeñas, así es que pedí un cuarto con cama grande.

Llegamos por la tarde, instalamos todo en el salón donde iba a ser el evento y cuando llegué al hotel ya cansado, entré al cuarto y me di cuenta de que la cama era pequeña.

Así que llamé por teléfono a la recepción y le dije a la persona que me contestó: “Oiga, yo reservé una cama grande, pero estoy en un cuarto con una cama pequeña”. La persona de recepción contesta: “Lo siento señor, lo que pasa es que no tenemos camas grandes y no va a haber camas grandes en todo el fin de semana”.

Estaba cansado así que decidí resolverlo al día siguiente.


Al día siguiente, fui por la mañana a la recepción y comenté lo que pasaba. Entonces, la persona de recepción me dice: “Si, usted habló conmigo ayer y lo que pasa, como le dije ayer, es que no tenemos camas grandes”.


Permíteme hacer una pausa en la historia y decirte algo que me he dado cuenta que sucede, y es que basta a veces con que nos digan una pequeña razón para que las cosas no estén como deben de estar y la gente normalmente se queda quieta. Pero, yo no soy así.


Continuando con la historia, le dije a la persona de recepción: “Mira, es muy sencillo esto, cuando tú compras algo y te dan otra cosa se llama fraude o robo, así que tienes dos opciones, o me regresas mi dinero o me das lo que pedí porque de otra manera no voy a aceptar algo que no sea una solución. Tú me estás dando razones por las cuales las cosas no están como deberían de estar”.


El empleado me contestó: “Deme oportunidad de hablar con mi gerente y cuando llegue usted por la tarde le aseguro que le tengo una solución”.


Entonces ocurrió el MILAGRO. Yo estoy seguro de que mientras yo fui a trabajar ese día, ellos trajeron albañiles, construyeron un cuarto y le pusieron una cama grande, porque cuando llegué al hotel ya había camas grandes.

¿Puedes creer el milagro?

El milagro ocurre porque cuando tú no te rindes y no permites que el obstáculo sea más grande que tu determinación, eres una de esas personas que hacen que las cosas pasen.


¿De qué tamaño tiene que ser el obstáculo para detenerte?

¿De qué tamaño es tu determinación para hacer que las cosas en tu vida, aquello que quieres, se vuelva real?


Soy de la opinión de que tu vida es tu vida y que la comodidad de otros no debe de detenerte. Sobre todo, cuando estas pagando por ello.

Cuando estas pidiéndole a la vida cosas buenas y vas a crear un beneficio a tu alrededor, no debes detenerte hasta obtenerlo.

Así que ten la actitud, ten la determinación y no dejes que las explicaciones te digan porqué las cosas no pasan.

En mi vida no quiero tener explicaciones, quiero tener resultados.

“Somos gente que hace que las cosas pasen.”

- Agustín Bravo -

Mi movimiento #1 en negocios

Mi movimiento #1 en negocios

En los negocios lo más importante es la velocidad.

Lo han dicho personajes tan famosos y exitosos como Warren Buffett y Robert Kiyosaki.

Recientemente en un entrenamiento de negocios me preguntaron ¿Cuál es tu movimiento número 1 en negocios?

Mi respuesta fue el Ciclo de Retroalimentación, esto es algo que aprendí en ingeniería, pero, si lo aplicas a tu negocio y a tu vida vas a tener resultados increíbles.


En realidad, el negocio, dice Anthony Robbins, es un reflejo de quienes somos. Así es que nuestras estrategias van a proyectarse a nuestro negocio.


Ahora voy a explicar en qué consiste el Ciclo de Retroalimentación o Control.

Este ciclo nos permite acelerar los resultados y tenerlos de manera consistente.

Tenemos una idea de cómo queremos que sean las cosas y tenemos una realidad de cómo están las cosas.

Si yo comparo la idea que tengo con la realidad, puedo saber que tan diferente es una de la otra. Lo que quiero es poder modificar el mundo para que la realidad se parezca cada vez más a mi idea.

La mayoría de las personas no se dan cuenta de que nuestras acciones tienen que ir en referencia a la diferencia entre la idea y la realidad. Esto es una comparación.

Estar comparando continuamente de manera efectiva para saber qué hacer en el mundo implica medir con precisión.


Hay un concepto detrás de esto que puede hacer toda la diferencia, y es que mientras más rápido puedas medir, con más precisión vas a poder ejecutar tus acciones.

La rapidez con la que efectúes cosas en tu negocio, con la que hagas prueba y error, con la que hagas esta comparación y tengas clara la idea de lo que quieres lograr comparada con la realidad, es la rapidez con la que vas a avanzar.

Ahora quiero darte unos consejos para poder hacer esto más efectivamente.


1. Deja de posponer y actúa.

Los seres humanos estamos programados de tal manera de que nuestro cerebro siempre quiere ahorrar energía. Por ello, tenemos la tendencia natural de posponer.

Es cuestión de balancear el placer a corto plazo y el placer a largo plazo.

Necesitas fortalecer tu voluntad y conectarte con el placer de lograr tus metas a largo plazo.

Eso va a hacer que te motives.

2. Deja de tener miedo de cometer errores.

Este ciclo se alimenta de la comparación entre lo que hice, el resultado que obtuve y el error o diferencia entre uno y otro para saber lo que tengo que hacer.

Es fácil decirlo, pero no es algo lógico. Necesitas desensibilizarte al miedo de qué van a decir.

Te recomiendo que empieces con cosas que tengan poco riesgo para que te acostumbres a tener esos errores que rápido te dan esa retroalimentación.

También desarrolla estas 3 emociones: Curiosidad, pasión y motivación.


3. Ten coaches externos con mucha experiencia.

Cuando tienes asesoría externa avanzas mucho más rápido porque alguien de fuera puede ver cosas que tú no ves.

Ellos tienen un punto de vista diferente y una visión más fresca de tu negocio. Por eso aceleran tus resultados y hacen que el Ciclo de Retroalimentación sea más rápido.

Ellos pueden medir cosas diferentes a lo que tú mides.


Con estos consejos espero que tengas una ayuda para acelerar el Ciclo de Retroalimentación y aprendizaje dentro de tu empresa.

Te garantizo que eso te va a permitir avanzar más rápido, con más gusto, disfrutar más lo que haces, tener mejores emociones y por lo tanto tomar mejores decisiones.

“Somos gente que hace que las cosas pasen.”

- Agustín Bravo -

¿Cuál es tu diferenciador como empresario?

¿Cuál es tu diferenciador como empresario?

Si quieres cobrar más necesitas esto.

Anthony Robbins dice que nuestra empresa es un reflejo de quienes somos como empresarios.

La diferencia entre conocer algo y dominar algo.

Recientemente le he dicho a la gente que armar nuestra vida es como armar un cubo rubiks.

Y también les digo que, si quieren realmente diferenciarse, deben tener un distintivo especial y es la diferencia entre conocer algo y dominar algo.

La única razón por la cuál yo puedo armar un cubo Rubik y mucha gente no, es porque tengo mucho más práctica.

No es que tenga alguna característica especial como ser humano, simplemente es que lo he armado muchísimas veces y eso me hace más hábil que mucha gente para poder hacerlo.

Sin embargo, para poder aprender, lo único que hice fue ir al internet, encontrar la fórmula perfecta y entrenar mis manos para hacerlo.

Mis manos ya saben que hacer porque me especialicé en dominar algo en lugar de únicamente conocerlo.

¿A qué te dedicas tú y qué tanto lo dominas?

Porque aquí esta el TIP de oro.

La mayoría de la gente solamente conoce bien su trabajo, sin embargo, hay una diferencia entre conocer y dominar.

Cuando tú dominas algo, definitivamente puedes hacer una diferencia porque vas a poder resolver cosas que otros no pueden resolver.

Cuando trabajaba en mantenimiento industrial eso fue lo que me pasó. Me llamaban cuando otros no podían resolver los problemas.

¿Qué tan bien estás haciendo las cosas de tal manera que nadie lo puede hacer mejor que tú?

¿Eres a la persona que le hablan cuando todos los demás ya se rindieron?

Ahí es donde va a estar tu diferenciador.

“La Vida es Genial.”

- Agustín Bravo -